Duel -¿Por que habrá tanta gente aquí reunida, Noni? Deja que lo pregunte a esta chica.... ¡Oye!, perdona, ¿Que estáis haciendo todos aquí?
Chica -Pues.... la verdad.... no lo sé.
Duel -¿Así que estas aquí sin ningún motivo?
Chica -Pues sí.... bueno no. Hay un motivo pero no sé qual és. Estoy igual que vosotros, que he visto gente y he venido a ver que pasaba.
Más tarde, despues de ésta provechosa conversación que tuvo lugar en la falda del hotel Melià (*****, ¡ojo!), deducimos la razón de tanta expectación. Él, el grande, Rey de Gondor, es decir, Vigo Mortensen, estaba a unos segundos de llegar ante la atenta muchedumbre. Bueno, quien dice unos segundos dice media hora.... 40 minutos.
Así que nos colocamos estratégicamente para poder acecharle con nuestra cámara de fotos cual paparazzis hambrientos de estrellas.
Chica -Pues.... la verdad.... no lo sé.
Duel -¿Así que estas aquí sin ningún motivo?
Chica -Pues sí.... bueno no. Hay un motivo pero no sé qual és. Estoy igual que vosotros, que he visto gente y he venido a ver que pasaba.
Más tarde, despues de ésta provechosa conversación que tuvo lugar en la falda del hotel Melià (*****, ¡ojo!), deducimos la razón de tanta expectación. Él, el grande, Rey de Gondor, es decir, Vigo Mortensen, estaba a unos segundos de llegar ante la atenta muchedumbre. Bueno, quien dice unos segundos dice media hora.... 40 minutos.
Así que nos colocamos estratégicamente para poder acecharle con nuestra cámara de fotos cual paparazzis hambrientos de estrellas.
Y al fin llegó el protagonista de la película que íbamos a ver. Vestía un oscuro traje, su extensa melena se balanceaba al ritmo de su particular forma de andar con largos "trancos" mientras se dirigía a saludar al director del festival (Angel Sala *). Hay que decir que tiene buena planta el jodio, pero éso no és ninguna ventaja porque.... porque él no puede ir a tomar un cacaolat tranquilamente sin que lo molesten las fans. Yo sí.
És justo decir que con sus seguidores (al igual que en la entrega de premios) Vigo Mortensen estuvo simpático, humilde y muy profesional. Después de varios minutos firmando autógrafos y derrochando amabilidad y sonrisas por doquier, atravesó la alfombra roja penetrando en el cine.
¿El resto? Todos aplastados contra los cristales cual moscas desesperadas por entrar.
Él era la estrella pero no debemos olvidar que por allí estuvieron pasando y posando otros famosos como los responsables de REC, algún que otro chico de la serie Física y Química (Yo reconocí a Gorka^_^), Elena Anaya muy rubia,.... y otros que mi compañera Noni podrá añadir.
La marabunta de personas con acreditación nos llevó. Luego, anclamos en las puertas de entrada donde esperamos a que abriesen. La espera no se hizo exageradamente larga gracias a los gritos y los golpes a la puerta de una mujer que quería entrar sin esperas, pues dentro, decía, estaba su marido que, ¿saben?, es productor de películas.
Finalmente, pasados unos segundos(o quien dice unos segundo dice media hora.... 40 minutos) entramos mezclados con la prensa y nos sentamos para esperar "LA GRANDE PELLICOLA".
És justo decir que con sus seguidores (al igual que en la entrega de premios) Vigo Mortensen estuvo simpático, humilde y muy profesional. Después de varios minutos firmando autógrafos y derrochando amabilidad y sonrisas por doquier, atravesó la alfombra roja penetrando en el cine.
¿El resto? Todos aplastados contra los cristales cual moscas desesperadas por entrar.
Él era la estrella pero no debemos olvidar que por allí estuvieron pasando y posando otros famosos como los responsables de REC, algún que otro chico de la serie Física y Química (Yo reconocí a Gorka^_^), Elena Anaya muy rubia,.... y otros que mi compañera Noni podrá añadir.
La marabunta de personas con acreditación nos llevó. Luego, anclamos en las puertas de entrada donde esperamos a que abriesen. La espera no se hizo exageradamente larga gracias a los gritos y los golpes a la puerta de una mujer que quería entrar sin esperas, pues dentro, decía, estaba su marido que, ¿saben?, es productor de películas.
Finalmente, pasados unos segundos(o quien dice unos segundo dice media hora.... 40 minutos) entramos mezclados con la prensa y nos sentamos para esperar "LA GRANDE PELLICOLA".
Existen dos formas totalmente opuestas de hacer cine. En un extremo del cuadrilatero encontramos el singular cine al que llamabamos "de arte y ensayo". En el otro extremo existe un cine de clara tendencia comercial pero vacío, sin demasiado interés. En medio, un gradiente de opciones que se van sucediendo. Como si de una paleta de colores se tratara, podemos movernos entre los dos extremos y encontrar diferentes matices y modelos de cine. Y es aquí donde entra en juego el gusto personal de cada uno.Teniendo en cuenta ésto, existe un grupo de películas que pese a estar esparcidas por esta escala de grados, no sobrepasan unos límites concretos y merecen una mencion especial -para que nos hagamos una idea, se trata de dejar fuera de este grupo a películas de la talla de Glitter o, hacia el otro extremo, Un perro andaluz (Un chien andalou)-. Estoy hablando del cine de siempre, el cine popular de las palomitas y las fantas de naranja. Solamente con este tipo de cine genuino puedes sentir como late la emoción desde que te sientas en tu butaca y ves la cabecera de Filmax o de la Metro y escuchas sus sintonías en una sala agradablemente oscura y con el olor caliente del maíz tostado. No sólo es arte; el cine que me gusta es también el cine de la gente, de su cultura. The Road (La Carretera) es lo que más se parece a un poema sin perder éste sentido más tradicional del cine del que os hablaba. En ésta película no aparecen Power Rangers (solo de pensarlo....), pero tampoco es Cabeza borradora (Heraserhead). Así que pese a decantarse por la metáfora, no olvida al espectador ni a la historia. Se puede sentir y se puede entender. Éste es el primer acierto del film.
El mundo ha colapsado. Los fuegos, la nieve y los terremotos han acaban con la mayor parte de la vegetación y de la vida en la Tierra. Dos personas, un padre y un hijo, emprenderan una aventura hacia donde les lleve la esperanza y la supervivencia.Éste es el argumento inicial de la película y nos podemos hacer una idea de La Metáfora que envuelve este film.
En cine se tiende a situar en un mismo saco a la fotografía y al paisajismo. No obstante, me gustaría acentuarlos aquí por separado, pues hay que recalcar el enorme trabajo que han supuesto cada uno para conformar, así, el segundo acierto de la película. Quien haya visto la película habrá notado la diversidad y la grandeza de los paisajes, de los ambientes. Las casas, los bosques, la nieve,.... el frío. Rodar en lugares tan dispares, cada uno con su propia luz pero consiguiendo una homogeneidad, una palidez, un tono cuidadamente uniforme, es algo digno de admiración. Y esta admiración se traslada a una monumental fotografía, que utiliza la belleza de unos grandes paisajes para transformarla y dar profundidad al film.
El tercer acierto són los actores. Tanto silencio.... pero diciendo tantas cosas, no puede ser obra de nada más que de unas grandes interpretaciones. Todos ellos. Vigo Mortensen. Robert Duval es increíble. ¿Y que me dicen del chico y de lo difícil que es ver una interpretación así en un chaval? Y el resto. Todos fantásticos. 

Así que estos 3 aciertos, le valen 4 estrellas.
Enlaces
Festival de cine "de Sitges"
Trailer oficial de La Carretera (The Road)

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