Así que a continuación tenéis dos artículos sobre un mismo tema. Uno, para quien quiera tener una ligerísima idea superficial pero suficiente sobre el tema que expongo. El otro, algo más extenso, para quien requiera del mismo tema más información.
Hoy os hablaré de la película estrenada en el pasado Festival de Sitges "The hole" y de la tecnología 3D en el mundo del cine.
ARTÍCULO LIGERO
Desde entonces se ha trabajado en distintos sistemas de grabación cinematográfica, reproducción y visionado para mejorar la tecnología de imágenes 3D en el cine. Algunas de las mejoras conseguidas han sido colores de las imágenes són totalmente naturales (nada de rojo y azul), o que se utiliza tan solo un proyector de cine a la hora de ver la película (y no uno para el rojo y otro para el azul). Pese a eso, se siguen necesitando una gafas (de tecnología más avanzada) y generalmente dos cámaras para realizar la grabación.
En lo que concierne a The Hole, de forma simplificada; se trata de una película de miedo (que no de terror), juvenil. No me aventuraría a hacer un ranking con esta película y otras de misma índole, pero sí diré que algunas escenas sobresalen de la media del género por su fuerza visual.
Habiéndole dado efectivos resultados en otras películas, el director Joe Dante, intenta aprovechar el gancho que proporciona el inicio de una gran aventura. Por ejemplo, en su película "Exploradores", el 80% del filme és el inicio de una aventura. Este truco funciona generalmente atrapando al espectador y ofreciéndole progresivamente expectativas. Pero aquí, parece que no lo consiguen explotar debido a una historia muy plana durante casi todo el metraje hasta el desenlace.
Me gustaron los 3 niños protagonistas. Lo cierto es que no necesitaban demasiado porque los papeles les iban como anillo al dedo. No por ello les quito mérito en su interpretación.... ya les iremos viendo en futuras películas.
3D-INTRODUCCIÓN
Al tener, el ser humano, dos ojos separados por una cierta distancia podemos ver los objetos desde dos puntos de vista distintos, un punto de vista desde más a la derecha y otro desde más a la izquierda. Las imágenes que obtenemos se interpretan en nuestro cerebro produciendose así la visión en 3D que tanto ha ayuda al cálculo del espacio y del movimiento para la supervivencia de animales como aves o felinos y que tanto nos ha ayudado a nosotros para la supervivencia en los cines 3D.
Mi pregunta és, ¿si nosotros vemos con calidad 3D al tener dos ojos, cómo deben ver las arañas que se dice que tienen 8 ojos? ¡Debe ser la ostia! Pues seguramente no tanto, por un lado porque sus ojos son muy distintos a los nuestros, pero además, no todos los animales que tienen dos ojos o más pueden percibir éste efecto binocular. Por ejemplo, ¿que pasa si metes a una paloma, con una resolución y una capacidad de distinguir el movimiento mucho mayor que la del ser humano, en un cine 3D equipada con sus gafas especiales; a parte claro, de que se sentirá más perdida que una paloma en una sala de cine? Pues lo que ocurrirá será que se pasará todo el rato picoteando el suelo, ya que las palomas tienen sus ojos a los lados de la cabeza y por lo tanto lo que puede ver su ojo derecho no lo puede ver el izquierdo, resultando así una visión "3D" reducida a una pequeñísima franja en frente suyo (éso sí, su ventaja reside en que pueden percatarse de lo que ocurre casi en 360 grados a su alrededor).
En oscuro aparece la visión binocular y en claro la monocular de un búho (interesado en la visión 3D para facilitarle la caza) y de una paloma (interesada en tener máximo ángulo de visión para huir de cualquier evento peligroso). Imagen obtenida de la Wikipedia.
Sabiendo algo más sobre el sistema óptico que poseemos, vamos a entrar en materia.
No creáis que desde aquellos dibujos en los colores del Barça no ha habido intentos de llevar el 3D al cine. Por poner un ejemplo, la proyección de "The power of love", constituida en dos películas, cada una con uno de los dos famosos colorines (corría por ese entonces el año 1922). La técnica de esas producciones era compleja y los resultados rudimentarios. Así que no tuvieron un gran éxito u apoyo. Pero ¿que sorpresa guardaba Polaroid?
Polaroid lanzó al mercado los famosos filtros polarizados que permitían y permiten (siguen utilizándose en distintas ramas de la ciencia o de la técnica, véase por ejemplo la tecnología 3D actual, la fotografía, pantallas LCD,....) filtrar de forma selectiva la luz procedente de una imagen. Así que 15 años después de "The power of love" se estrenó “Zum greifen nah”, y pasados dos años “In Tune with Tomorrow”. Ambos, en ¡3D COLOR! pues gracias a los filtros polaroid se podían proyectar dos imágenes al unísono en color tomadas desde ángulos algo distintos y lograr que cada ojo tan solo viera una de ellas.
Hasta el momento, el éxito en taquilla no fue para tenerlo demasiado en cuenta.... Quizás la industria cinematográfica tenían poca visión de futuro o quizás el negocio del cine ya iba viento en popa (no creo que los mareos y los vómitos ocurridos algunas veces resultado de una mala calibración de las imágenes tuviera nada que ver).
A partir de aquí el cine 3D era como aquel malo de las películas que siempre regresa y, pese a desaparecer por un tiempo, vencido, nunca pueden acabar con él.
¡Hasta que llegó el siglo XXI!
Fijaos que hay películas antiguas que relatan un futurístico siglo XXI con coches voladores, naves espaciales que viajan a velocidades ultra-todo, hay autómatas que fríen y sirven huevos con bacón por la mañana para sus dueños, etc.... Pues bien, ahora que estamos ya en el siglo XXI, ¿cómo no podíamos ser capaces de hacer películas 3D rentables? Pues las hicimos (bueno, yo no, ellos).
¿Cómo se logró? Se preguntaran ustedes. Pues el camino ha sido largo pero se fueron superando obstáculos importantes.
Para empezar se eliminó uno de los dos proyectores necesarios hasta el momento para reproducir la filmación. Se encontraron diferentes sistemas para proyectar una película con un solo proyector, como el sistema de dividir en dos cada fotograma para emplazar las imágenes una al lado de la otra; o un sistema utilizado actualmente tan efectivo como simple basado en intercalando las dos imágenes una detrás de la otra y pasándolas a mayor velocidad.
Otro obstáculo superado ha sido el tamaño y perfeccionamiento de la tecnología de las cámaras de filmar. Aún en el siglo XXI una de las cámaras de mayor uso esta constituida por una gran grúa que calza dos cámaras que pueden moverse independientemente para calibrarse y aumentar o reducir la sensación del efecto 3D. Pese a esto, sí que se han reducido el tamaño de algunas cámaras que fusionan en un solo tubo dos cámaras muy compactas, o incluso podemos encontrar cámaras con un solo objetivo y dos sensores. También la revolución digital ha contribuido a eliminar los rodetes de las películas reduciéndose así el tamaño de las cámaras.

Colección de imágenes de distintos tipos de cámaras digitales. Cameron y Spielberg. Cámara Sony con un solo objetivo. Lucas y sus maquinitas.
Desde el punto de vista del espectador también ha habido cambios. Desde superar el problema de algunos sistemas que no permitían que se viera la película en 3D desde según que ángulo de la sala, hasta la tecnología de unas gafas que sencillamente oscurecen de forma hiper-rápida el cristal correspondiente a un ojo o al otro según se esté viendo en la pantalla una u otra imagen logrando el efecto de algo continuado y fluido en 3D.
Pese a todo este tostón, hay que aclarar que a cada tecnología, incluso de las empleadas hoy, les corresponde un efecto 3D diferente, en matices. Para muchos todo és 3D pero poco a poco iremos viendo como hay distintas calidades y distintos resultados.
3D-COLOFÓN
Y no nos pararemos aquí, no. Ésto sigue. Por ejemplo, cuando se creía que el sistema IMAX para pantallas gigantes era lo más en definición, hoy en día están apareciendo cámaras 4K que permiten superar susodicha resolución.
Y otros avances.... pues uno que nos interesa. Para el próximo año Sony parece que va a lanzar la primera televisión para verse en 3D ¡Desde casa!
Incluso se esta trabajando en pantallas que permiten la visión 3D sin la utilización de gafas a través de un filtro que está, no justo delante de los ojos del espectador, sino en la propia pantalla. Ésta es la era de las revoluciones. Hay tantas y en tantos campos diversos y que se suceden tan exponencialmente rápidas que pronto lograremos no solo igualar sino superar holgadamente todas las expectativas que los soñadores realizadores del siglo pasado tenían respecto al futurístico siglo XXI.
Que Fritz Lang nos coja a todos confesados.
NOTA FINAL
Si miráis a la vez los dos artículos sobre el mismo tema que acabo de exponer, lamento deciros que ni utilizando gafas especiales no los podreis entender en 3D ^_^ (pido perdón por la broma).
* Pueden probar lo que digo buscando cualquier artículo sobre mecánica quántica.


Existen dos formas totalmente opuestas de hacer cine. En un extremo del cuadrilatero encontramos el singular cine al que llamabamos "de arte y ensayo". En el otro extremo existe un cine de clara tendencia comercial pero vacío, sin demasiado interés. En medio, un gradiente de opciones que se van sucediendo. Como si de una paleta de colores se tratara, podemos movernos entre los dos extremos y encontrar diferentes matices y modelos de cine. Y es aquí donde entra en juego el gusto personal de cada uno.
El mundo ha colapsado. Los fuegos, la nieve y los terremotos han acaban con la mayor parte de la vegetación y de la vida en la Tierra. Dos personas, un padre y un hijo, emprenderan una aventura hacia donde les lleve la esperanza y la supervivencia.

